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Meta alcanzadaCuatro suplementos para completar la proteína, el magnesio y las grasas buenas del pescado que muchas veces no llegan con la comida, y para cuidar tu músculo y tu fuerza. Se toman con una toma diaria de cada uno, sin cambiar toda tu alimentación.
Tomándolos todos los días:
Whey y creatina, a cualquier hora del día. Mezclá 1 medida de whey con agua, leche o bebida vegetal, sumá 5 g de creatina al mismo licuado y tomala todos los días, también los de descanso. Omega 3 y magnesio con las comidas. Tomá 2 cápsulas de omega 3 con el almuerzo y 1 porción de magnesio en un vaso de agua con la cena.
El whey completa tu proteína del día, y el magnesio y el omega 3 pueden servirte si tu alimentación es pobre en ellos. Las ganancias de músculo de los estudios se midieron con pesas, y la creatina necesita entrenamiento para mejorar la fuerza.
En personas sanas, los estudios no encontraron daño con ninguna de las dos. La creatina puede subir la creatinina en un análisis de sangre sin que eso signifique daño, así que si te hacés uno, avisale a tu médico que la tomás.
Para los calambres, una revisión Cochrane no encontró una reducción en la población general. Para dormir la evidencia es preliminar y las mejoras aparecieron sobre todo en adultos mayores, así que su aporte más sólido es completar un mineral esencial.
Con las dosis indicadas, cada producto queda por debajo de los límites que encontramos, y las fuentes consultadas no marcan una interacción entre ellos. Si tomás medicación como anticoagulantes, antibióticos o bisfosfonatos, consultá antes, y con los bisfosfonatos separá el magnesio al menos 2 horas.
No, porque el pescado aporta además otros nutrientes, y la asociación de cardiología de EE.UU. no recomienda suplementos de omega 3 a quienes no tienen riesgo cardiovascular alto. Para bajar los triglicéridos se estudiaron dosis más altas, y eso se hace con indicación médica.
Los suplementos no reemplazan una alimentación variada ni un tratamiento médico, y ninguno de estos productos cura, trata ni previene enfermedades. Si tenés una condición médica, estás embarazada o en lactancia, sos menor de 18 o tomás medicación, consultá antes con un profesional. El omega 3 puede causar sangrados junto con anticoagulantes, y el magnesio no se aconseja junto con laxantes.