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Meta alcanzadaReúne cinco suplementos para ayudarte a completar tu proteína, tu magnesio, tu vitamina C y las grasas buenas del pescado en el día a día. Te acompaña a cuidar tu músculo y tu alimentación con los años.
Tomándolos todos los días:
Una toma de cada uno por día: en el desayuno, mezclá 1 medida de whey en 150 ml de agua o leche descremada, sumale 5 g de creatina en el mismo licuado, o con agua o jugo a la hora que quieras, y tomá 2 cápsulas de vitamina C. Con el almuerzo tomá 2 cápsulas de omega 3, y con la cena 3,5 g de citrato de magnesio disueltos en 300 ml de agua, subiendo de a poco si tenés el estómago sensible.
En personas sanas no: la sociedad internacional de nutrición deportiva no encontró evidencia convincente de que la creatina afecte la función renal, ni de que la proteína dañe a quienes entrenan. La creatina puede subir la creatinina en un análisis de sangre sin que eso signifique daño, y si tenés enfermedad renal o cálculos conviene consultar antes de usar creatina, magnesio o vitamina C.
El whey completa la proteína de tu dieta, pero las ganancias de músculo que se midieron fueron entrenando con pesas, y la creatina necesita entrenamiento para mover fuerza y masa. El magnesio, la vitamina C y el omega 3 pueden servirte sin entrenar si tu alimentación es pobre en ellos.
No: tomada todos los días no reduce cuántas veces te resfriás, y solo acorta un poco la duración, un 8% en adultos. Su valor más sólido es cubrir la necesidad diaria y ayudar a absorber el hierro de los vegetales.
No lo reemplaza, porque el pescado aporta además otros nutrientes, y la asociación de cardiología de EE.UU. no recomienda suplementos de omega 3 a quienes no tienen riesgo cardiovascular alto. Para bajar los triglicéridos se estudiaron dosis mucho mayores que las de este producto, y eso se hace con indicación médica.
Las fuentes consultadas no marcan interacciones entre estos cinco productos, pero con el magnesio hay que tener cuidado: la porción aporta 250 mg y el límite para suplementos en adultos es de 350 mg por día, así que no sumes otros suplementos de magnesio. De más puede dar diarrea, náuseas y cólicos, y si tomás anticoagulantes, bisfosfonatos o antibióticos, consultá antes con tu médico.
Los suplementos no reemplazan una alimentación variada ni un tratamiento médico, y ninguno de estos productos cura, trata ni previene enfermedades. Si tenés una condición médica, estás embarazada o en lactancia, sos menor de 18 o tomás medicación, consultá antes con un profesional.